Por que hoy tengo las mismas ganas de sentir. No quiero perder esos sueños junto a ti. No quiero perder las cosquillas indecentes que generas en mi cuerpo. No quiero perder.
A veces siento que mi nombre me condena. Ahora estoy pasando por mis 18 otoños amarillos. Y la verdad no ah sido nada dificil. Disfruto de las cosas simples de la vida, Disfruto de las sonrisas, mías y ajenas, también delos abrazos. A mi locura no se definirla, solo sé que me permite
descubrir y descubrirme. Soy soñadora por naturaleza, me cuesta mantener atados los pies a la tierra, a veces eso me juega en contra, convivo con sentimientos que solo encuentran lugar en mis ilusiones. Aunque hoy preferiría dejar mi alma al descubierto, muchas veces la escondo
bajo mi piel para que no sienta los espasmos de la realidad que se avecina -contra mis huesos- sin remordimientos.
Voy a responderme las preguntas, sacudirme toda esta presión, caminar mi fe, evadiendo toda enfermedad. No quiero estar preocupado, sentirme desanimado, cuento con todas las ganas para andar Lavo mi piel con la verdad, no hace falta escapar, quire llorar, desanimar, dar la pena, sal de acá...
Le regalo mi conciencia al viento, para ver con toda claridad, verte celebrar, verte a ti contenta celebrar. Resistire aunque no pueda, lograré lo que yo quiera, si es que no puedo lo intento, es mejor. Que suplicar, sacrificar tu mirada, sal de acá. Quiero querer, amo amar lo que es justo la verdad....
Si volaré, mirare más allá del tiempo, puedo sentir, respirar, más cerca te siento...
Nunca sabes que esperar de mi...
... Yen el fondo eso es lo que nunca olvidas.
(...)
hoy me expongo a todos los niveles, atravieso fronteras desarmadas, afronto todo aquello que algun día me hizo retroceder cuesta abajo y te imortlizo en el olvido (aléjate de una vez).
De ti depende...
Son sólo detalles.
Esos mágicos detalles que hacen de tu vida una película. Lo simple, lo complejo. Lo pensado, los impulsos. Caminar con lluvia, leer en el metro, comprar un libro, afirmarse del fierro de la micro, la torpeza del chofer, pensar, cantarle a tu reflejo, ir con audifonos e imaginar que bailas en el pasto al compaz de tu música, ver las nuves de colores, sentir tu destino, tocar el timbre, bajar los peldaños... Poner un pie en el suelo y darte cuenta lo maravillosa que es la vida.
el otro día...
Es solo eso
Para que los minutos pasen de la mejor manera posible...