Yo, desconfío. Desconfío de ti, de tu sonrisa y tu mirada cálida. De tus moviemientos y hasta de tus sentimientos reservados.
Desconfio de ella, de su forma de sentir, de su decencia, y de sus cuidadosas palabras.
Desconfio de mi, de mis lagrimas con ganas de asomarse, de mis sonrisas constantes y mis palabras. A veces reniego hasta de mi piel, de mis manos inquietas y mis ganas de dejarlo todo. Desconfio de mis iluciones, aunque a veces tratan de susurrarme que son verdaderas.
Pero desconfío aun más, del paso del tiempo, eso tan abstracto y perfecto, tan eterno como fugaz. Eso que termina deshaciéndonos los sueños.
Desconfio de ella, de su forma de sentir, de su decencia, y de sus cuidadosas palabras.
Desconfio de mi, de mis lagrimas con ganas de asomarse, de mis sonrisas constantes y mis palabras. A veces reniego hasta de mi piel, de mis manos inquietas y mis ganas de dejarlo todo. Desconfio de mis iluciones, aunque a veces tratan de susurrarme que son verdaderas.
Pero desconfío aun más, del paso del tiempo, eso tan abstracto y perfecto, tan eterno como fugaz. Eso que termina deshaciéndonos los sueños.